Grande pero con altibajos
En general, magnífico acuario, el sofisticado diseño exterior deja dentro un interior algo más de “cartón piedra”, que personalmente me deja frío y que aumenta la sensación artificial del conjunto, pero todo queda superado por la excelente visualización de los paneles y cristales. Tiene salas realmente inspiradas y muchos recovecos ideales para los niños y no tan niños. Los animales parecen cuidados y respetados, aunque unos tienen más espacio que otros. Una muy buena experiencia que dejará muchos momentos con la boca abierta al visitante.