No repetiría.
Después de hora y cuarto de cola para comprar la entrada me encuentro que debo esperar otra hora antes que me dejen acceder al recinto. Se limitaban a decir aforo lleno!! Entonces pienso por qué demonios no lo dicen a la hora de venderte la entrada. Dos horas y cuarto antes de entrar. Una vez allí la instalación normal, cuidado y limpio, aunque de la gente que había no pudimos disfrutar en condiciones de lo que era un domingo en familia en poema del mar. Por no opinar del servicio de cafetería, van sin números y tres camareras atienden según les va pareciendo, no preguntan quién va y así que después de 15 minutos en la barra sin ser atendida y viendo como atienden a los que llegan más tarde que yo, opté por irme. El resto de la visita a toda prisa pues después de todos los contratiempos sólo quería marcharme de ese lugar.