Precioso
No es muy grande, se puede visitar, yendo tranquilamente, en unas dos horas. Está muy nuevo y cuidado, y las instalaciones son impresionantes. Es diferente a otros aquariums que había visitado anteriormente, me sorprendió gratamente. Tuvimos la suerte de que no hubiera mucha gente, y la sensación en algunas zonas, con la ayuda de la música ambiental, era de total relajación. Por poner un pero, diré que el precio de las entradas me parece excesivo.