Magnífica experiencia
Las instalaciones ya de por sí son excelentes, tanto en su funcionalidad como en su sentido más estético. Es un hotel super bonito con una limpieza intachable y con un funcionamiento super orgánico y ágil, pero lógicamente nada de esto resultaría verdaderamente importante de no ser por aquello que hace que un hotel sea un 5 estrellas de verdad o no, que es el maravilloso servicio que ofrece y que hemos recibido desde que pusimos un pie en las instalaciones. Desde Antonio, que nos recibió el primer día con muchísima amabilidad hasta Omar que nos despidió, pasando por su RRPP Susana (gracias por el detalle de cumpleaños), hasta sus recepcionistas y demás empleados del hotel y sus restaurantes (que probamos y cuya comida estaba riquísima; The Oriental / Il Pappagallo). Creo que si no es el mejor hotel en el que hemos estado poco le falta, y eso que hemos viajado muchísimo y por bastantes lugares del mundo. Especialmente por su cuidado por los detalles y por su gran servicio. Repetiremos cada vez que volvamos al norte de la isla sin duda!, aunque sea por darnos el gustazo un par de noches.